25/3/26

EL BATALLÓN "POZOBLANCO". NUEVAS NOTAS.

 

HISTORIA Y MEMORIA DEL BATALLÓN “POZOBLANCO”.

DESDE LOS PEDROCHES A LA DEFENSA DE TERUEL, EN ENERO DE 1938.

 

Los campesinos cordobeses ante “el General Invierno” de Teruel

 

                                              Por Francisco Moreno Gómez

 

No habían nacido para esto. Pero el golpe militar de 1936 los obligó a cambiar sus arados por fusiles. Momentos traumáticos de la historia, cuando las cañas se tornan en lanzas. No sé si alguien les habrá agradecido el destrozo de sus vidas, en pro de la democracia republicana. Ya es tarde para todo. El olvido nos ha arrasado. Tempus omnia delet.

       En mi actual fase de revisión de mis archivos, carpetas y legajos, encuentro cosas que antes no publiqué o no les di la importancia debida. Por ejemplo, una carta de Pedro Prieto Asensio, escrita desde Sevilla, nada menos que el 4 de febrero de 1988, sobre el Batallón “Pozoblanco”, que ahora me impacta sobremanera. Me dice:

“… Yo fui comisario del batallón Pozoblanco (294 de la 74 Brigada Mixta) desde que Paco Dios fue comandante de dicha unidad a principios del año 1938, fecha en que la Brigada fue trasladada al Ejército de Levante, para participar en la defensa de Teruel.”

El Batallón “Pozoblanco” se creó en noviembre de 1936, en torno a la misma localidad y con nuevos efectivos voluntarios de la comarca de Los Pedroches. Cuando se reclutó la  5ª Compañía del Batallón “Pedroches”, se decidió que ésta pasara a ser la 1ª del “Pozoblanco”. La asamblea constitutiva  se celebró en la parroquia de Santa Catalina, siendo su organizador y uno de sus  mandos Ildefonso Castro Ruiz (que había sido oficial de complemento antes de la guerra). Los primeros capitanes de las cuatro compañías fueron: Miguel Encinas Amor (la 1ª), Jerónimo Carrillo (2ª), Elías de la Cruz Gutiérrez (3ª) y Rafael Garrido Olmo (4ª). Éste cayó en la batalla de Pozoblanco, en La Chimorra (6-4-1937, Peña Águila).

 

 

 El capitán Rafael Garrido Olmo, de la 4ª Compañía del Batallón “Pozoblanco” y de la 74 Brigada Mixta.

 

La 4ª Compañía citada se formó con milicianos de Dos Torres, en vísperas de la navidad de 1936, siendo de este pueblo varios de sus mandos: tenientes Ventura Castro (comunista), Antonio Bejarano (socialista),  etc. Esta Compañía recibió el armamento y tuvo su cuartel general en Villanueva de Córdoba, en el Grupo Escolar El Regajito. Tomaron posiciones por primera vez en Marmolejo (Jaén), en los primeros días de 1937. A primeros de febrero lanzaron un ataque a Montoro, por el barrio de Retamar, que ocuparon, pero a la hora de cruzar el puente falló el factor sorpresa y hubieron de retirarse. En marzo, pasaron a la batalla de Pozoblanco.

Volvemos a la carta de Pedro Prieto Asensio: “En la defensa (de Pozoblanco) primero, y en la contraofensiva después, yo luché como  cabo en la 3ª Compañía, mandada por el capitán Elías de la Cruz, que en la conquista de la sierra donde está el vértice ‘Chimorra’ fue herido, si mal no recuerdo, en un ojo. Y allí fue donde murió mi paisano y amigo capitán Mora (José Mora Sánchez, de Peñarroya, 17-4-1937).

Antes de esta batalla se habían formado las Brigadas Mixtas, es decir, la militarización  de las Milicias y la creación del Ejército de la República. En la 74 Brigada Mixta, con la numeración de batallones del 293 al 296, se encuadró el Batallón “Pozoblanco” (293), el Batallón “Villafranca” (294) y dos más. Entre sus mandos figuraban Ildefonso Castro, Francisco del Castillo, Paco Dios… y los comisarios Juan Pérez Creus (maestro de La Carolina, en el Bon. “Pozoblanco”. Sobrevivió en la posguerra, como un ilustrado de las tertulias madrileñas y autor de libros. Se suicidó en Madrid a los 90 años, 1999), y el poeta Pedro Garfias (En el “Villafranca”). Pertenecieron a la 19 División (Sector de Córdoba, con D. Joaquín Pérez Salas) y al VIII Cuerpo de Ejército.

 

 El capitán Francisco Dios Muñoz “Capitán Paco”, del Batallón “Villafranca”, luego en la 74 BM. Fusilado luego en Córdoba el 22-6-1940.

 

Tras las penalidades del frente de Córdoba, estas tropas cordobesas habrían de sufrir lo peor, en 1938, en el frente de Teruel y en el Maestrazgo, formando parte de la División de Maniobras, que mandó en el segundo frente citado el teniente coronel interbrigadista italiano Aldo Morandi.

La 74 BM fue la primera que salió para aquella Siberia de Teruel, en enero de 1938, contraatacada furiosamente por las tropas franquistas. Contra ellas y contra el “General Invierno”, a 20 grados bajo cero, hicieron lo que pudieron nuestros paisanos cordobeses. A mediados de marzo de 1938 se desplegó en El Maestrazgo la llamada División de Maniobras, esta vez incluida la 73 BM, entre otras, al mando de Aldo Morandi.

Fue un mes de desesperada retirada y muertes masivas, que no pudo evitar el corte de Vinaroz, consumado el 14-4-1938 por los franquistas. Las tropas cordobeses quedaron divididas, unas pudieron pasar al Norte del Ebro por el puente de Tortosa; otras (parte de la 73 y de la 74, etc.) no lo consiguieron y se retiraron hacia el Sur, hacia Castellón y Valencia, pero sufriendo altísimo número de prisioneros (a los que hicieron desfilar, andrajosos, por las calles de Zaragoza –entre ellos iba mi padre-), con destino luego a los campos de concentración de Miranda de Ebro (donde se fusilaba a mansalva) y al penal de Santoña.

 Todavía les quedaba otra prueba a nuestros paisanos soldados cordobeses, en la última batalla de la República (con la que se pretendía salvar Cataluña), la gran ofensiva (100.000 efectivos) de Córdoba-Extremadura, que se lanzó el  5 de enero de 1939, por las cenagosas dehesas de Valsequillo, La Granjuela y Los Blázquez, consiguiendo arrasar el frente franquista, hasta reconquistar Fuenteobejuna. Se derrochó valor y vidas en esta última desesperada demostración antifascista.

Las tropas autóctonas iban en la “Columna F” (Bartolomé Fernández). El corredor de avance fue muy estrecho, por lo cual los franquistas atacaron por los flancos. La retirada de los republicanos, entre la lluvia de enero y el barro, resultó catastrófica. A finales de enero, toda la lucha republicana había terminado. La 74 BM se retiró a “recomponerse y descansar” a Almadén y Puertollano. Allí los pillaron los franquistas victoriosos. Dice nuestro testigo:

“Igual ocurre al hablar de la ofensiva de Extremadura, siendo que este Batallón fue uno de los de la vanguardia que conquistó el cerro Noria, por donde se rompió el frente para profundizar.

“De algunos de los que se menciona en su libro tendríamos que hablar mucho. Eduardo Blanco, Castro Ruiz, el capitán de la Guardia Civil Amador Martín, del teniente García del Amo que, después de entregarse con los 105 guardias civiles a su mando, fue condenado a la pena de muerte, con el que compartí de cierta manera un tiempo de prisión, del guardia civil Gabriel Robles, que se fugó de un campo de trabajo, con el que también estuve, y con Miguel Dios, que también estaba en el mismo campo de trabajo.

“Al mismo tiempo que le felicito por el gran trabajo realizado… le ruego que, si tiene oportunidad de tomar contacto con Juan Pérez Creus, que vive en Madrid, y con José Laín Entralgo, que no sé si vivirá, le quedaría muy agradecido…”.

Aquel seísmo de la historia trastornada de España dividió, dispersó, desterró, descolocó y deshizo hogares, personas, vidas y haciendas, cuyas consecuencias todavía hoy se perciben, todo con cargo a los Torquemadas y a la Inquisición sempiterna de este país. 

 

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