HISTORIA Y MEMORIA DEL BATALLÓN “POZOBLANCO”.
DESDE LOS PEDROCHES A LA DEFENSA DE TERUEL, EN ENERO DE 1938.
Los
campesinos cordobeses ante “el General Invierno” de Teruel
Por Francisco
Moreno Gómez
No
habían nacido para esto. Pero el golpe militar de 1936 los obligó a cambiar sus
arados por fusiles. Momentos traumáticos de la historia, cuando las cañas se
tornan en lanzas. No sé si alguien les habrá agradecido el destrozo de sus
vidas, en pro de la democracia republicana. Ya es tarde para todo. El olvido
nos ha arrasado. Tempus omnia delet.
En mi actual fase de revisión de mis
archivos, carpetas y legajos, encuentro cosas que antes no publiqué o no les
di la importancia debida. Por ejemplo, una carta de Pedro Prieto Asensio, escrita desde Sevilla, nada menos que el 4 de
febrero de 1988, sobre el Batallón “Pozoblanco”, que ahora me impacta
sobremanera. Me dice:
“…
Yo fui comisario del batallón Pozoblanco (294 de la 74 Brigada Mixta) desde que
Paco Dios fue comandante de dicha unidad a principios del año 1938, fecha en
que la Brigada fue trasladada al Ejército de Levante, para participar en la
defensa de Teruel.”
El Batallón “Pozoblanco” se creó en noviembre
de 1936, en torno a la misma localidad y con nuevos efectivos voluntarios de la
comarca de Los Pedroches. Cuando se reclutó la
5ª Compañía del Batallón “Pedroches”, se decidió que ésta pasara a ser
la 1ª del “Pozoblanco”. La asamblea constitutiva se celebró en la parroquia de Santa Catalina,
siendo su organizador y uno de sus
mandos Ildefonso Castro Ruiz (que
había sido oficial de complemento antes de la guerra). Los primeros capitanes
de las cuatro compañías fueron: Miguel
Encinas Amor (la 1ª), Jerónimo
Carrillo (2ª), Elías de la Cruz
Gutiérrez (3ª) y Rafael Garrido Olmo
(4ª). Éste cayó en la batalla de Pozoblanco, en La Chimorra (6-4-1937, Peña
Águila).
El capitán Rafael Garrido Olmo, de la 4ª
Compañía del Batallón “Pozoblanco” y de la 74 Brigada Mixta.
La 4ª Compañía citada se formó con milicianos
de Dos Torres, en vísperas de la navidad de 1936, siendo de este pueblo varios
de sus mandos: tenientes Ventura Castro
(comunista), Antonio Bejarano
(socialista), etc. Esta Compañía recibió
el armamento y tuvo su cuartel general en Villanueva de Córdoba, en el Grupo Escolar El Regajito. Tomaron
posiciones por primera vez en Marmolejo (Jaén), en los primeros días de 1937. A
primeros de febrero lanzaron un ataque a Montoro,
por el barrio de Retamar, que ocuparon, pero a la hora de cruzar el puente
falló el factor sorpresa y hubieron de retirarse. En marzo, pasaron a la
batalla de Pozoblanco.
Volvemos a la carta de Pedro Prieto Asensio: “En la
defensa (de Pozoblanco) primero, y en
la contraofensiva después, yo luché como
cabo en la 3ª Compañía, mandada por el capitán Elías de la Cruz, que en
la conquista de la sierra donde está el vértice ‘Chimorra’ fue herido, si mal
no recuerdo, en un ojo. Y allí fue donde murió mi paisano y amigo capitán Mora (José Mora Sánchez, de Peñarroya,
17-4-1937).
Antes de esta batalla se habían formado las
Brigadas Mixtas, es decir, la
militarización de las Milicias y la
creación del Ejército de la República. En la 74 Brigada Mixta, con la
numeración de batallones del 293 al 296,
se encuadró el Batallón “Pozoblanco” (293), el Batallón “Villafranca” (294) y
dos más. Entre sus mandos figuraban Ildefonso
Castro, Francisco del Castillo, Paco Dios… y los comisarios Juan Pérez Creus (maestro de La
Carolina, en el Bon. “Pozoblanco”. Sobrevivió en la posguerra, como un
ilustrado de las tertulias madrileñas y autor de libros. Se suicidó en Madrid a
los 90 años, 1999), y el poeta Pedro
Garfias (En el “Villafranca”). Pertenecieron a la 19 División (Sector de
Córdoba, con D. Joaquín Pérez Salas)
y al VIII Cuerpo de Ejército.
El capitán Francisco Dios Muñoz “Capitán
Paco”, del Batallón “Villafranca”, luego en la 74 BM. Fusilado luego en Córdoba
el 22-6-1940.
Tras las penalidades del frente de Córdoba,
estas tropas cordobesas habrían de sufrir lo peor, en 1938, en el frente de Teruel y en el Maestrazgo, formando parte de la
División de Maniobras, que mandó en el segundo frente citado el teniente
coronel interbrigadista italiano Aldo
Morandi.
La 74 BM fue la primera que salió para
aquella Siberia de Teruel, en enero de
1938, contraatacada furiosamente por las tropas franquistas. Contra ellas y
contra el “General Invierno”, a 20 grados bajo cero, hicieron lo que pudieron
nuestros paisanos cordobeses. A mediados de marzo de 1938 se desplegó en El
Maestrazgo la llamada División de
Maniobras, esta vez incluida la 73 BM, entre otras, al mando de Aldo Morandi.
Fue un mes de desesperada retirada y muertes
masivas, que no pudo evitar el corte de
Vinaroz, consumado el 14-4-1938 por los franquistas. Las tropas cordobeses
quedaron divididas, unas pudieron pasar al Norte del Ebro por el puente de
Tortosa; otras (parte de la 73 y de la 74, etc.) no lo consiguieron y se retiraron
hacia el Sur, hacia Castellón y Valencia, pero sufriendo altísimo número de
prisioneros (a los que hicieron desfilar, andrajosos, por las calles de
Zaragoza –entre ellos iba mi padre-), con destino luego a los campos de
concentración de Miranda de Ebro (donde se fusilaba a mansalva) y al penal de
Santoña.
Todavía
les quedaba otra prueba a nuestros paisanos soldados cordobeses, en la última
batalla de la República (con la que se pretendía salvar Cataluña), la gran ofensiva (100.000 efectivos) de Córdoba-Extremadura,
que se lanzó el 5 de enero de 1939, por
las cenagosas dehesas de Valsequillo, La Granjuela y Los Blázquez, consiguiendo
arrasar el frente franquista, hasta reconquistar Fuenteobejuna. Se derrochó
valor y vidas en esta última desesperada demostración antifascista.
Las tropas autóctonas iban en la “Columna F”
(Bartolomé Fernández). El corredor
de avance fue muy estrecho, por lo cual los franquistas atacaron por los
flancos. La retirada de los republicanos, entre la lluvia de enero y el barro,
resultó catastrófica. A finales de enero, toda la lucha republicana había
terminado. La 74 BM se retiró a “recomponerse y descansar” a Almadén y
Puertollano. Allí los pillaron los franquistas victoriosos. Dice nuestro
testigo:
“Igual
ocurre al hablar de la ofensiva de Extremadura, siendo que este Batallón fue
uno de los de la vanguardia que conquistó el cerro Noria, por donde se rompió
el frente para profundizar.
“De
algunos de los que se menciona en su libro tendríamos que hablar mucho. Eduardo
Blanco, Castro Ruiz, el capitán de la Guardia Civil Amador Martín, del teniente
García del Amo que, después de entregarse con los 105 guardias civiles a su
mando, fue condenado a la pena de muerte, con el que compartí de cierta manera un
tiempo de prisión, del guardia civil Gabriel Robles, que se fugó de un campo de
trabajo, con el que también estuve, y con Miguel Dios, que también estaba en el
mismo campo de trabajo.
“Al
mismo tiempo que le felicito por el gran trabajo realizado… le ruego que, si
tiene oportunidad de tomar contacto con Juan Pérez Creus, que vive en Madrid, y
con José Laín Entralgo, que no sé si vivirá, le quedaría muy agradecido…”.
Aquel
seísmo de la historia trastornada de España dividió, dispersó, desterró,
descolocó y deshizo hogares, personas, vidas y haciendas, cuyas consecuencias
todavía hoy se perciben, todo con cargo a los Torquemadas y a la Inquisición sempiterna
de este país.
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